¿Qué es hiperbórea?

¿Qué es hiperbórea? ¿Mitología o civilización real?

¿Simple mitología, la existencia de Hiperbórea, creada por la imaginación de los poetas griegos, o lugar real, que fue habitado por una civilización ancestral desconocida para nosotros? Esa es la cuestión que trataremos de resolver, y tiene varios puntos de vista.

¿Cuál es el origen de Hiperbórea?

La primera referencia a Hiperbórea la hace Herodoto, alrededor del 450 A.C., haciendo referencia a Homero y Hesíodo, aunque las obras, que según Heredoto ya mencionaban Hiperbórea, se han perdido y no podemos saber si es cierto.

Lo localización de Hiperbórea se sitúa más allá de las Montes Ripeos, por los autores clásicos, pero estamos en las mismas… Tampoco sabemos cuáles son esas montañas.

Se especula con los Alpes, sobre todo los que sostienen que los Hiperbóreos eran los celtas, o con los Montes Urales, que son frontera con el resto del continente asiático, tan extenso en tierra como rico en misterios y leyendas para los griegos de la antigüedad.

Muchos autores ubican Hiperbórea en el polo Norte, y alguno especulan son el cambio del polo magnético de la tierra de la última glaciación, lo que significaría que esa tierra fértil y rica de la descripción griega, no estaba situada dentro de una tierra helada.

¿Por qué se convirtió en un icono místico y espiritual?

En los siglos XVIII y XIX se produjeron toda una serie de cambios sociales y culturales, desde el Romanticismo, en su versión artística y poética, hasta el espiritismo, en su búsqueda de lo trascendental a través de lo oculto.

Esos cambios trajeron la búsqueda de referencias místicas ancestrales. El desarrollo de la psicología, el nacimiento de la teosofía y otros movimientos, ciencias y paraciencias, hizo resurgir el convencimiento en muchos eruditos y estudiosos de que existieron otras civilizaciones, como la Atlántida o Hiperbórea, de cuyo estudio arqueológico y filosófico pude ayudar a la humanidad actual.

¿Existió otra humanidad anterior?

Autores como J.J Benitez, o científicos como Adam Frank, sostienen que pudo haber civilizaciones muy anteriores a la humanidad, poblando el planeta.

El ser humano, el Homo Sapiens, aparece hace 300.000 años, aproximadamente.

¿Pudo haber reptiles inteligentes hace un millón de años?

No es un disparate creer que pudieron existir civilizaciones que duraran unos pocos cientos de miles de años, antes de la nuestra, y que se extinguieran o que evolucionaran lo suficiente para abandonar el planeta, en caso de un cataclismo inducido por ellos (guerras, cambios climáticos) o naturales (erupciones volcánicas globales, asteroides, etc).

¿Por qué no dejaron evidencias arqueológicas esas civilizaciones anteriores?

Si fueron tan antiguas, cientos de miles años, puede que los restos de su civilización sean ya polvo, que no quede nada apreciable.

¿Cómo tenemos entonces fósiles de dinosaurios y nada de estas posibles civilizaciones?

Esta es la mayor pega a esta teoría, aunque podría haber una explicación plausible. Aunque parezcan muchos, los fósiles de dinosaurios y otros seres vivos, son sólo una pequeña fracción de la vida que existió. La mayoría de la vida se ha descompuesto y desaparecido.

Este artículo de Adam Frank presenta esta posibilidad desde una perspectiva científica. Es en inglés, pero si no lo hablas, haz clic en el traductor de Chrome. Merece la pena leerlo, aquí lo tienes.

¿Podrían referirse los griegos a una de esas civilizaciones ancestrales?

Tal vez. Algunas cosas encajarían. Pero para ello, tendrían que conservar referencias de épocas demasiado antiguas como para que tuvieran conocimiento de ellas. Aunque es posible, si entramos en hipótesis tales como que esas civilizaciones no llegaron a extinguirse, sino que abandonaron el planeta o se replegaron, o se mezclaron con nosotros.

Otra posibilidad es que, con gran parte del mundo todavía por explorar, tuvieran contactos con mercaderes y viajeros, que a su vez tuvieran contactos con civilizaciones de las que se contasen historias maravillosas, magnificadas por la imaginación y la fantasía, en cualquiera de las fronteras de su mundo conocido (pueblos nórdicos o de la estepa rusa, africanos, e incluso de América.

¿Pudo ser la Atlántida o Hiperbórea una cultura precolombina americana?

Trataremos en otro artículo las pruebas de que pudo haber contactos, algún viaje, desde Cartago o de Fenicios, llegando casi por accidente a América Central y América del Sur.

¿Por qué se interesaron los Nazis en Hiperbórea?

Alfred Rosenberg fue uno de los principales colaboradores de Hitler, construyendo los pilares sobre los que se asentaron las filosofías arias de los Nazis.

El ocultismo y el esoterismo permitieron a los nazis crear su propia mitología que apoyara su nacionalismo racial. La búsqueda del origen del pueblo ario, según sus creencias, llevó a Himmler, uno de los principales lugartenientes de Hitler, a abrazar como nueva religión el “paganismo”, y a organizar viajes en búsqueda de la fuente del pueblo ario al Tibet y otros lugares.

Alfred Rosenberg recogió las ideas de las Sociedad Thule, que ayudó a buscar la justificación a las ideas Nazis y fueron la base de la justificación que fabricaron para el terrible y triste exterminio en masa de Judíos, en la propia Alemania y los países ocupados durante la 2ª Guerra Mundial. Y precisamente, la Sociedad Thule, dentro de la ariosofía que creó, puso a Hiperboria como capital del lugar del que provenían los arios, entre Islandia y Escandinavia.

 

¿Cuál es la influencia en la cultura y la fantasía occidental?

Tanto directamente, como H.P Lovecraft (Mitos de Cthulhu), hasta Robert E. Howard (autor de Conan, el Bárbaro), como indirectamente, Tolkin y todos los demás que vinieron detrás, han usado Hiperbórea para situar sus mundos imaginarios, de criaturas fantásticas y humanos con facultades extraordinarias.

Gracias por leer este artículo, escrito para ti. Te traeré muchos artículos interesantes aquí.