¿Quién construyó las PIRÁMIDES de Egipto? La VERDAD que nos OCULTAN…
LA VERDAD pocas veces CONTADA de las PIRÁMIDES
En una sencilla búsqueda, habrán encontrado ustedes cientos, sino miles, de páginas en Internet, de documentales y vídeos de Youtube, que, con más o menos acierto, tratan de explicar quién construyó las pirámides de Egipto, con OVNIS de por medio o sin ellos.
Algunos, por la complejidad de las pirámides, dirán que las construyeron extraterrestres o seres de otras dimensiones. Otros, desde la arqueología ortodoxa, darán explicaciones que justifican que fueron los propios egipcios, sin ayuda, los que las levantaron en las arenas del desierto.
Se fijan en los materiales de construcción de los bloques de las pirámides, en la exactitud de las medidas de los arquitectos y constructores egipcios, en la perfección, que hoy en día nos permite polemizar sobre las pirámides.
Lo que pocas veces estudian los arqueólogos, la ciencia de la Gestión de Proyectos
Ni arqueólogos, en la línea ortodoxa, ni los investigadores de los paranormal, que proponen soluciones más imaginativas, han gestionado un proyecto de gran envergadura en su vida. De ahí que pasen por alto el punto clave en la construcción de las pirámides, la gestión del proyecto en sí.
Los ingenieros y arquitectos, sí. Y es precisamente la componente de gestión de proyectos de las pirámides, lo que nos va a permitir arrojar luz sobre quién construyó las maravillosas pirámides eqgipcias, y por extensión, las no menos maravillosas pirámides aztecas (aunque, por su objetivo mortuorio, lo que diremos tiene más sentido para las pirámides egipcias, y veremos el motivo, por la necesaria brevedad de su construcción, antes de que muera el faraón, tanto si finalmente era posible como si no)
Ejemplo de la Gran Pirámide de Giza, la pirámide de Khufu (Keops)
La impresionante pirámide de Giza, la pirámide de Keops, es la más anciana de las maravillas del mundo antiguo. Y aún sigue siendo el edificio más grande jamás edificado.
Cómo fue construida es aún un enigma sin resolver. Se lanzan hipótesis, que a su vez abren nuevos enigmas, pero quedan muchos cavos sueltos por responder en cada una de las versiones que intentan resolver los problemas de ingeniería que se plantean.
La construcción de la Gran Pirámide de Giza inevitablemente conlleva que los egipcios tuvieron que poseer un conocimiento amplísimo de matemáticas, geometría, astronomía, materiales, tecnología de construcción, y transporte de mercancías y gran tonelaje, entre otras disciplinas. Todo ello hace 4.600 años…
Gestión de los recursos en el imperio egipcio
En Egipto, además de las pirámides, se construían canales para encauzar las subidas del Nilo, templos a sus dioses, palacios, viviendas en todos los estratos sociales, granjas y fortificaciones defensivas.
Todas estas construcciones eran necesarias para la vida del Imperio. Además, debían destinarse recursos al ejército, que defendía y ampliaba las fronteras, a la agricultura que alimentaba al pueblo, al funcionariado, al sacerdocio (tan importante en la religión egipcia como en cualquier otra), y que no podían desatenderse por entero durante la construcción de una gran pirámide.
De modo, que la construcción de la Gran Pirámide tuvo que compartir recursos, humanos y materiales, con otras muchas tareas necesarias para el mantenimiento del imperio.
Moviendo, transportando y levantando los grandes bloques de piedra de la Gran Pirámide
La explicación de cómo movían esos pesados bloques de piedra, de hasta 15 toneladas, y cómo los levantaban en altura, hasta las partes más elevadas de la pirámide, ha sido motivo de controversia.
Aunque puede explicarse, sin necesidad de naves y energía extraterrestre, gracias a los jeroglíficos que mostraban a los egipcios mojando con agua la arena, delante de los bloques. Así se hundían mucho menos en la arena.
Se reducía la resistencia, sin duda, pero seguía siendo una tarea extremadamente difícil y laboriosa. Además, es una teoría, pues las pinturas encontradas en la tumba de Djehutihotep, que son el indicio que muestra a los egipcios mojando la arena, al transportar una columna, fueron realizadas 600 años después de la construcción de la Pirámide de Giza. Lo cual hace que no sea concluyente.
El agua, fuente vida y movimiento en Egipto. El agua, elemento clave para mover los bloques hacia la pirámide
Las crecidas del Nilo hicieron necesaria la construcción de canales que las encauzasen. Sin duda, los egipcios tuvieron que comprender que así podían, además, atravesar en barco la distancia que separaba las pirámides del Nilo, o de alguno de sus afluentes, sin necesidad de arrastrar los bloques de piedra mucha distancia sobre la arena.
Implicaba, esta forma, no obstante, la complejidad de hacer esos canales, y se veía afectada de la inestabilidad debida a los cambios en el caudal del Nilo, lo que podía afectar, a lo largo de los años, al proyecto de construcción y sus tiempos.
¿Cómo podían levantar los egipcios piedras tan pesadas hasta su posición final en la pirámide?
Es prácticamente aceptado que fue necesario que hubiera una rampa de arena rodeando la pirámide, en zigzag, que según pasaba por cada cara de la pirámide, se elevaba con determinada inclinación hasta la cima.
Aún así, no sólo podían arrastrarse las piedras en esas rampas, sino que en algún momento debían elevarse en vertical, aunque sólo fuera en el último momento para ser encajadas entre las anteriores.
Ese movimiento pudo hacerse colocando arena debajo, levantando por un lado primero con fuerza humana o animal, insertando la arena, y levantando luego el otro lado.
Lo mismo, pero con troncos de madera, fue lo que los textos griegos describieron que hacían los egipcios para levantar los bloques (Herodoto contó que así se lo enseñaron los sacerdotes egipcios).
Otro método aún más lógico y rápido sería construir grandes palancas y sistemas de contrapesos y poleas.
Tantas explicaciones como ingenieros que estudian las pirámides
No es sólo el movimiento por la arena, sino la complejidad y exactitud de la colocación de cada bloque. Hay que moverlos por el aire, ubicarlos con milimétrica precisión, y hacerlo con una enorme rapidez.
Los ingenieros que abordan el enigma de las pirámides, se fijan sobre todo en el método de construcción (como veremos, ese es su fallo), y encuentran cientos de explicaciones, de formas sencillas y posibles en aquella época, de hacer gran parte de las tareas necesarias para levantar la pirámide.
No explican todas las incógnitas, pero no dejan de ser útiles para hacernos ver que, bien con uno de esos métodos, o con otro, los egipcios podían hacer gran parte de los necesario para construir la Gran Pirámide.
Las evidencias arqueológicas alrededor de la Gran Pirámide de Keops
Pero fijémonos en nuestro majestuoso ejemplo, la Gran Pirámide de Keops, erigida en Giza, en los números y sus detalles.
Plazo de construcción
Se estima que fue de dos décadas, algo menos de 20 años. Lo cual es lógico, pues eran tumbas construidas para enterrar a un faraón, comenzadas por él mismo. Luego no debían durar más de su propia vida.
Número de bloques de piedra
Se calcula que se colocaron alrededor de 2.300.000 grandes bloques de piedra, con una media de entre 2,5-2 toneladas de peso cada una.
Se movieron 500.000 toneladas de mortero. 8.000 toneladas de granito. 5,500.000 toneladas de piedra caliza.
En las cámaras interiores hay monolitos de hasta 50 y 70 toneladas.
Canteras
Las piedras se transportaron por el Nilo, desde lugares como Aswan, a más de 800 km de distancia.
Máquinas y poleas
No hay un cálculo realista de la madera que pudo ser necesaria para los andamios y para la construcción de maquinaria, tal como poleas, y para hacer fuego para la fabricación de metales y calentar la comida. Eso es porque no conocemos qué método usaron, y en que grado necesitaban la madera.
Pero todo hace pensar que no pudieron apoyarse demasiado en la madera, porque al revés que en la construcción de las pirámides Aztecas, los egipcios no disponían de tantos árboles como americanos o europeos.
El delta del Nilo podía proveer de madera, pero en poca medida, y si la obtenían en gran cantidad, tenía que ser de nuevo de lugares tan lejanos como Líbano. Una vez más, consumiendo enormes recursos.
Recursos humanos directos
Estudios modernos, como los del arqueólogo Mark Lehner, sostienen que requirió 15.000 personas trabajando de media, con picos de 40.000. Otros estiman que debió de ascender a 100.000 trabajadores, esclavos o libres.
Además de los trabajadores, eran necesarios cocineros, médicos, sacerdotes, prostitutas, soldados para conservar el orden y evitar revueltas, distribuidores de agua, de madera, de pienso para las bestias, limpieza y saneamiento, etc… Bien podría tratarse de entre 15.000 personas más.
Hay que tener en cuanta que las personas mueren o enferman, envejecen o se lesionan. El flujo de recursos humanos tenía que ser constante, tanto de salida como de entrada a la obra.
Recursos humanos indirectos
Ganaderos, marineros, granjeros, militares, limpiadores, cazadores, tejedores de ropa, artesanos que elaboraban utensilios, etc.
Muchos se dedicarían por entero a dar servicio a los trabajadores. Otros, podrían vender su servicio o mercancía también al resto de la población.
Alimentos y necesidades humanas
Alrededor de los trabajadores de la pirámide, se tuvo que crear toda una infraestructura para alimentarlos. Cientos de miles de animales tuvieron que ser sacrificados, para darles de comer, y alimentarlos bien, para soportar las duras condiciones de trabajo, bajo temperaturas abrasadoras y grandes diferencias entre el día y la noche.
Grano en abundancia. Los hidratos, como las proteínas, eran necesarios, si tal cantidad, tan descomunal de personas, tenía que mantenerse en buen estado tanto tiempo.
Preparación y aprendizaje en los templos, edificios y pirámides anteriores
Las construcciones anteriores prepararon a los egipcios para comenzar la Gran Pirámide. Pero no cabe duda de que, como en cualquier proyecto, tuvieron que enfrentarse a nuevos desafíos arquitectónicos, según la construcción avanzaba, que desconocían con anterioridad que podían ocurrir.
Comunicaciones… sin móviles
No existían medios de comunicación remoto. Al menos, ninguno sencillo.
La Enciclopedia Británica sostiene que hay evidencias de que en la V Dinastía, alrededor del 3.000 A.C, de la domesticación de palomas para enviar mensajes.
Aún asumiendo que pudiera usar las palomas mensajeras en el Antiguo Egipto con frecuencia, ese medio no permite que haya, por ejemplo, conversaciones fluidas entre los ingenieros de las canteras y los de la pirámide. Ni con los transportistas.
Por eso, todo debía ser planificado al milímetro, y debía minimizarse la posibilidad de fallo. Cualquier error, podía causar fallos graves en la cadena.
Recursos anuales necesarios para construir una pirámide tan grande como la de Keops
Si pusieron 2.300.000 de bloques en 20 años. Eso implicaba una media de 115.000 bloques al año.
En un año, hace 4.600 años, tuvieron que sacar de las canteras 115.000 bloques de piedra de distintos tamaños, tallarlas a la medida de los cálculos, transportarlas por el Nilo, llevarlas hasta la pirámide, elevarlas hasta la altura precisa (en el interior o exterior de la pirámide, colocarlas con exactitud.
Todos los pasos, si se quería alcanzar esa precisión, tenían que ser verificados y comprobados. Los fallos se pagan en tiempo (pero esa comprobación de la calidad conlleva recursos y más tiempo).
Todo ello, supongamos que lo hicieron con 100.000 personas, lo que, aunque sea en cadena, sale a más de una roca por persona al año, y así durante 20 años.
Aprendizaje para construir las pirámides
Los templos y casas construidas en esa época o periodos anteriores, pudieron preparar la tecnología, y dicho conocimiento pudo conservarse entre sacerdotes y arquitectos.
Pero hubo que formar a miles y miles de artesanos, canteros, y cientos de profesiones más, en un breve espacio de tiempo (20 años). La curva de aprendizaje para tal precisión y perfección no es pequeña. Lleva tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que todos esos profesionales se irían sustituyendo a lo largo de los años, por otros más jóvenes o sanos.
¿Por qué fue necesaria esa formación? Porque las tareas eran difíciles y precisas, y la Pirámide demandaba muchos más trabajadores de los que habitualmente se dedicaban a esas tareas.
¿Era imposible que los egipcios construyeran las pirámides?
Como hemos visto, la labor de planificación y de logística es descomunal. Difícil de justificar en un espacio de tiempo tan corto, los 20 años descritos. Incluso las catedrales, que en teoría contaban con varios avances tecnológicos (mayor uso de metales y más duros, por ejemplo) y menos dificultades para su construcción (había bosques, agua, caza, muchas veces roca y alimento cerca), y que necesitaban muchos menos recursos, implicaban a varias generaciones para terminarse.
¿Tenían los recursos necesarios en el Antiguo Egipto?
Las cifras son prácticamente imposibles con la tecnología de la que disponían los egipcios. En un proyecto, además, surgen siempre problemas e incidencias, que los retrasan, o multiplican el coste, y más en obras tan grandes donde hay un número elevado de incertidumbres:
Escasez de alimentos puntuales.
Levantamientos sociales o laborales por las condiciones de trabajo.
Escasez de agua.
Errores en las canteras y el tallado de las piedras.
Rotura de piedras y hundimiento de barcos por desplazamiento de la carga.
Robo de materiales.
Huida de trabajadores.
Inclemencias meteorológicas imprevistas.
Epidemias debilitadoras o mortales.
Putrefacción o contaminación por heces del agua.
Invasiones de potencias extranjeras o disturbios sociales en otros lugares del imperio que hicieran necesario desplazar recursos militares y económicos.
Cambios solicitados por el faraón, según se levantaba la pirámide. Cualquiera que haya hecho un proyecto, sabe que el cliente muy habitualmente cambia de parecer sobre algún aspecto de la construcción o considera que no se han interpretado correctamente sus deseos e indicaciones.
Falta de recursos financieros del Faraón.
La construcción del Monasterio del Escorial, como ejemplo, fue para Felipe II de España, una inversión que era superior al presupuesto total de Castilla, en un año. Todo ello, teniendo en cuenta que Felipe II gobernaba el imperio más grande y rico de la época (mucho más grande y poderoso que el Egipto), y sin embargo distrajo enormes cantidades de dinero de las campañas militares y de otras obras necesarias.
Es de esperar que el efecto en las arcas del Faraón fuera mucho más pronunciado, porque no tenía la entrada ingente de oro y materiales del imperio español.
Revueltas por incremento de los impuestos necesarios para la construcción en la población del imperio Egipcio, que era extenso y difícil de gobernar y de mantener intactas sus fronteras.
Cualquiera de estos eventos, y otros muchos que pudieron haber sucedido, necesariamente hacen imposible mantener un ritmo de producción constante y cumplir con plazos tan apretados.
Conclusión sobre la construcción de las pirámides
Posible, sí, pero improbable. Tal vez las construyeron. Pero no es descartable otra posibilidad, que contaran con ayuda. La opción extraterrestre no es un disparate (o incluso la de la pre-humanidad y que los egipcios sólo terminaran lo que otros habían comenzado mucho antes), u otra que aún no se nos haya ocurrido, atendiendo a la gestión de proyectos y recursos, y a que el Pentágono y la Marina de EEUU ha admitido ya la existencia de OVNIS.
Los números no mienten. Era extremadamente difícil, por no decir imposible, que semejante pirámide se construyera en los plazos comúnmente aceptados por los egiptólogos.
La cantidad de recursos consumidos habría sido tal, que hubiera extenuado el imperio, posiblemente debilitándolo tanto ante sus rivales que lo habría hecho desaparecer.
Tengamos en cuenta que ese consumo de recursos no se veía compensado por la creación de otros nuevos. Si dedicas 100.000 personas un año a invadir otros territorios militarmente, obtendrás oro, esclavos, grano, etc. Si los dedicas a la agricultura, obtendrás alimentos, con los que podrás alimentar a tu población y mercadear.
Pero si sólo construyes una pirámide, para mayor gloria del faraón, no se generan recursos nuevos. Salvo hoy en día, que pueda ser una atracción turística, cosa que no sucedía hace 4.600 años.
Salvo que se lancen nuevas hipótesis sobre la construcción de la pirámide, dudo que pudiera hacerse tal como nos han contado. No encajan los números, ni la experiencia de los que somos ingenieros, en cualquier proyecto o construcción medianamente complejo.
El enigma sigue, aunque tal vez no falte mucho para que se desvele…
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