¿Por qué cree la gente en conspiraciones? Y los conspiranoicos

¿Por qué cree la gente en conspiraciones?

Con Internet, los argumentos conspiranoicos y las teorías de la conspiración han alcanzado niveles antes inimaginables, en variedad de conspiraciones y amplitud de la audiencia.

Existen razones psicológicas, pero también la ocultación y manipulación de la información, por parte de gobiernos y medios de comunicación, alientan la cultura de la conspiración.

¿Cuánta gente cree en conspiraciones?

Según una encuesta de la revista norteamericana, The Athlantic, 66 millones de estadounidenses creen que los alienígenas aterrizaron en Roswell. 88 millones creen que existe la conspiración del Nuevo Orden Mundial. La nada desdeñable, y preocupante, cifra de 63 existe una conexión entre vacunas y el autismo.

Aún más sorprendente es que el 4% de la población, 12,5% cree que los reptilianos (extraterrestres con aspecto de lagarto, como los de la serie V), controlan la política mundial.

Pero, ¿por qué tanta gente cree en teorías de la conspiración?

Por dos razones esenciales:

Porque queremos creerlas. Por la necesidad de creer en una realidad distinta a la que conocemos. La necesidad fundamental de trascender, de que exista esa realidad distinta que explique los hechos para nosotros inexplicable, y ese conocimiento de la existencia de la conspiración nos saque de la realidad que nos disgusta.

Las conspiraciones comparten, en esencia, la misma necesidad que religiones o ideologías políticas.

¿Por qué queremos creerlas?

Lo confieso, a pesar de tener dos ingenierías y mentalidad científica, siento la imperiosa necesidad de creer en algo más, algo que transcienda.

¿Eres objetivo de las teorías de la conspiración?

Tal vez lo seas. Al menos, tienes la mente abierta a plantearte soluciones inverosímiles a problemas científicos, sociales o metafísicos (por tu curiosidad te lleva a leer este blog. Gracias por hacerlo).

Hay personas que compran todo el paquete de las teorías, parten del New Age para llegar a las teorías terraplanistas.

Otros, sin embargo, toman sólo aquella que por circunstancias personales o algún tipo de afinidad tienen alguna influencia en sus vidas. Como ejemplo, muchos antivacunas o negacionistas del sida, lo son porque algún familiar niño de su familia es autista o porque tienen el HIV.

¿Por qué algunas personas se apuntan a casi todas las teorías de la conspiración?

Porque, como toda necesidad humana, la de creer en algo termina por apartar cualquier argumento contrario, impulsiva, casi violentamente. ¿Cuántas veces has discutido sobre política o religión con alguien, y ha acabado mal la cosa? Seguramente más de una.

¿Cuál sería el equilibrio? ¿Debemos rechazar todas las teorías de la conspiración?

Cuando el espíritu crítico está en equilibrio con la necesidad de saber qué hay detrás de lo que vemos y no podemos explicar con la versión oficial y sencilla. Ese espíritu llevó a Copérnico y a Galileo a enfrentarse, poniendo en riesgo su vida, a la Iglesia para contradecir la concepción imperante de que la Tierra era el centro del Universo.

¿Cómo podemos saber si una conspiración es cierta o tiene algún punto de verosimilitud?

Cuando enfrentamos nuestras creencias a la lógica y la crítica, y a partir de ahí llegamos a conclusiones no forzadas.

Sigue tu lógica, sin descartar lo que venga de tu intuición. No te guíes únicamente por lo que sabes, y plantéate siempre que lo que lees o la información a la que accedes puede ser falta, totalmente o, lo que es más peligroso, sólo en parte.

¿Te pueden hacer daño las teorías de la conspiración?

Sí, por eso es importante ese equilibrio que decía antes. En Internet, los discursos de la conspiración, la letra en la pantalla, lo aguanta todo. Los datos falsos, la mentira y las medias verdades.

¿Dame ejemplos de esos peligros?

Yo he vacunado a mi hijo. ¿Existe peligro en la vacuna? Las vacunas, en un pequeño número de casos, pueden causar problemas graves. Son medicamentos biológicos, moléculas de gran tamaño formadas por proteínas de organismos vivos.

Y como con cualquier producto farmacológico, aplicado a una población grande, estadísticamente hay personas que pueden tener reacciones adversas. Por eso, el próximo y probable paso será hacer vacunas químicas. Y se está investigando en ello.

Pero, ¿causan autismo? Lo cierto es que, al menos yo, no he encontrado ningún estudio serio que lo afirme.

Pero si hay peligros, ¿por qué usar las vacunas? Porque es mucho más probable que tu hijo muera de una Meningitis, que padezca un Sarampión y acabe con lesiones neurológicas incurables, que vacunarse y padecer autismo por ello.

Vacunar a un niño y evitar enfermedades graves, es un hecho comprobado.

Entonces, ¿por qué tanta gente está dejando de vacunar a sus hijos?

¿Has visto las estadísticas de arriba? La necesidad de creer es fuerte. Y lleva a soluciones irracionales. A mentirnos a nosotros mismos. Y si lo apoyas en algún dato cierto, como esos que han tenido secuelas por las vacunas, o cualquier noticia que muestre el hecho de que las empresas farmacéuticas no son unos santos, sino corporaciones con sus intereses económicos.

Más sangrante es el de los negacionistas del SIDA. ¿Qué es eso?

Cuando contraemos una enfermedad, pasamos más o menos una fase de negación. Internet ayuda a los que se quedan en esa fase.

La activista Christine Maggiore, famosa negacionista de que el HIV cause el SIDA, se negó a tomar los antiretrovirales, durante su embarazo, que con gran probabilidad podrían haber evitado que su hija contrajera el HIV en el parto. También la amamantó, otra vía de contagio del SIDA:

La niña, desgraciadamente, murió tiempo después por una neumonía, según la autopsia, por el avanzado estado de su SIDA.

Christine se negó a creerlo incluso en ese momento. Llegó a pedir una autopsia alternativa. Finalmente, ella murió también por una neumonía, a los 53 años.

La necesidad de creer, la negación de aceptar su propia enfermedad, fue tan fuerte que anuló su propio espíritu crítico, con fatales consecuencias. Y podemos poner miles de ejemplos similares (cambiando la quimioterapia por la homeopatía, etc).

¿Tengo entonces que creerme la versión oficial de todas las cosas?

La respuesta sería: ¡Espíritu crítico! Usa la lógica. Encaja las piezas del puzle con lo que sabes deja volar tu curiosidad.

¿Hay teorías de la conspiración que son verdad?

Hay teorías de la conspiración que se han comprobado ciertas y son comúnmente aceptadas: caso Watergate, asesinato de Trotski,  las campañas para ocultar que el tabaco mata, las azucareras demonizaron a la grasa para distraer sobre los peligros del azúcar, casos OVNI en papeles desclasificados por los gobiernos, experimentos sobre población civil y militar, proyecto MK Ultra, holocausto nazi, gripe española que no era española, y un largo etc.

¿Qué puedo creer?

Se mezclan verdades, mentiras y medias verdades, tanto en las teorías oficialmente aceptadas como en las teorías de la conspiración.

Tu lógica, tu capacidad de análisis y tu necesidad de conocer deberán conjurarse para obtener tu verdad, y que tomes las decisiones que creas oportunas.

Que tus deseos de saber la verdad de las cosas no apaguen tu lógica, ni lo contrario…

Gracias por leer este artículo