7 Motivos por los que un GATO te protegerá de FANTASMAS, POLTERGEISTS y otras fuerzas PARANORMALES
Los gatos, nuestros protectores
Los gatos han sido siempre considerados como protectores del hogar. Eran símbolos de buena suerte y ahuyentaban los perturbadores espíritus malignos, como amuletos de la buena fortuna.
Los gatos son protagonistas de muchas supersticiones, en todos los continentes. Sin duda, los gatos tienen un significado espiritual especial.
El enigmático gato egipcio, su significado.
Los egipcios, posiblemente la civilización más apasionada e interesada en el proceso de la transición hacia la muerte, citaron ya, en el Libro de los Muertos, al Gato Divino, como una manifestación de Ra, y describieron cómo cortó el Gato el Árbol Divino, en la noche de la muerte de los demonios.
Y fueron ellos, los egipcios, los que primero entendieron la trascendencia de los gatos y su conexión con la muerte y lo que hay detrás de ella. Era un animal enigmático para ellos, atrayente, y a la vez fueron posiblemente también los primeros en incorporarlos a las casas como animales domésticos.
Los gatos son animales místicos, junto con cocodrilos y otros animales, que fueron venerados. No en sí mismos, en al antiguo Egipto, eso es cierto, sino como en el caso citado de la transformación de Ra, como una manifestación de los Dioses.
Hay muchas referencias. En el cuento Sinhoé el egipcio, se hace también mención a Bastet, la Diosa con cabeza de gato, y a la existencia de un templo en su honor.
De hecho, los egipcios tenían la costumbre de momificarlos, para que les fueran de utilidad en la otra vida.
El Gran Gato y las cosechas
De nuevo, en el antiguo Egipto, según un papiro custodiado en el Museo Británico de Londres, los sacerdotes consideraban que soñar con un gran gato era una premonición de que habría una cosecha abundante. Los gatos atraían la buena fortuna.
Los gatos y las brujas
Desde que en Europa se asociaron los hechiceros a la adoración a Satanás, en esa época de mayor oscuridad, entró de nuevo el gato en el mundo paranormal, tomando en esta ocasión una expresión demoníaca, bien como forma que usaba Lucifer para manifestarse delante de sus acólitos, bien como animal fetiche de las brujas en sus conjuros y aquelarres.
Los gatos negros, como señala Julio Caro Baroja en Las brujas y su mundo, pueden ser también una manifestación corpórea de las propias brujas, no sólo de Satanás.
Pero dejando atrás esa visión tenebrista, que aún perdura en los temores populares (como la supuesta mala suerte que da que se te cruce un gato negro), los gatos traen en realidad beneficios, que pese a su carácter menos dócil que el de los perros, han hecho que se conviertan, a lo largo de los siglos, en uno de los animales de compañía preferidos.
¿Cómo nos protegen los gatos de los peligros de lo paranormal?
1. Protección física de la casa. Más allá de lo sobrenatural.
Fuera ya de nuestro concepto de lo Paranormal, donde hay gato no hay ratones, ni otros roedores, como las ratas.
En tiempos pretéritos, desde el antiguo Egipto y posiblemente en civilizaciones anteriores, los gatos eran protectores del hogar.
Los antiguos desconocían el origen de enfermedades como la rabia o la peste (transmitida por pulgas que habitaban en roedores, zorros u otros animales). Los gatos, ahuyentaban a estos muchos de estos animales o los mataban, y así, a las enfermedades que portaban.
Para sus dueños, la visión lógica era que los gatos ahuyentaban los malos espíritus que traían esos males, cuyo origen desconocían.
2. Capacidades paranormales.
Es un hecho científico que perros, gatos, serpientes y otros animales pueden percibir fenómenos que los humanos rara vez podemos sentir. Por ejemplo, los ultrasonidos, la parte del espectro que corresponde a la luz ultravioleta, o los campos electromagnéticos de la tierra.
Personalmente, he visto como un perro ha sido capaz de orientarse y encontrar el camino de vuelta a casa, siendo un perro casero, habiéndolo trasladado a una casa de campo a varios kilómetros de distancia en un automóvil, y sin posibilidad alguna de ubicarse en el espacio de cualquier manera que nosotros pudiéramos intentar.
En un día, pudo llegar a su casa habitual. Hace años fue también noticia que un gato viajó desde Andalucía a Galicia por sus medios, cruzando España de punta a punta, durante varios meses, para volver con su anciana dueña, después de que los hijos de la señora se lo hubieran llevado.
¿Cómo pudieron hacerlo? ¿Cómo se orientan los pájaros o los tiburones y las ballenas en sus grandes migraciones? ¿Cómo se mueven a la vez todas las aves de una bandada, cambiando de dirección rápidamente?
Los científicos especulan con teorías. Pero, aún no estamos seguros, a ciencia cierta, de las respuestas a esas preguntas.
3. Presienten la presencia de fantasmas y fenómenos extraños.
Los investigadores de lo paranormal han utilizado perros y gatos para detectar la presencia de entidades desconocidas, en casas encantadas o lugares con poltergeists.
En ocasiones, los perros ladran sin motivo aparente hacia un espacio vacío o huyen despavoridos al entrar en una estancia donde ocurren con frecuencia fenómenos extraños. Los gatos erizan su pelo, mirando fijamente a una pared o a una silla, y otros animales, como las serpientes, intentan atacar a algo que los humanos somos incapaces de ver, como si se hubieran vuelto locos.
Pero los gatos, sobre todo, son los más sensitivos. Nos pueden advertir de la presencia de fantasmas, que estén unidos a nuestra casa por haber fallecido de manera violenta o porque crean que esa vivienda aún les pertenece.
4. Expulsar espíritus malignos.
Al revés que los perros, los gatos son conocidos no sólo por poder detectar presencias fantasmales o malignas, sino también de expulsarlas.
Si esas entidades invaden su territorio, no sólo se mostrarán tensos y nerviosos, sino que utilizarán sus capacidades, su propia energía, para conducirlos fuera de ese espacio, de nuestro hogar.
5. Protección contra el mal de ojo y las maldiciones.
Algunos autores sostienen que la mera presencia de un gato en casa, previene de las consecuencias de haber sido maldecidos o del mal de ojo. Otros, sin embargo, creen que es necesario tocarlos cuando se nos está echando la maldición, acariciar su pelo.
6. Los gatos son capaces de detectar las energías telúricas y zonas geopáticas.
Se muestran intranquilos en sitios donde confluyen líneas magnéticas o corrientes de agua, que puedan afectar a su salud y la nuestra. Debemos estar atentos a sus percepciones cuando los llevamos a una casa nueva.
Algunas personas, antes de comprar una casa, llevan a su gato para observar cómo reacciona en cada una de las habitaciones. Si se siente cómodo o, en cambio, actúa de manera extraña, maúlla y se le eriza el pelo, no se compran la casa o no la alquilan.
7. Presienten la muerte.
Más común encontrarlo entre los gatos que entre los perros, está documentado que algunos animales caseros son capaces de saber que alguien padece una enfermedad grave, o que va a morir, incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Pero… ¿Qué dice la ciencia sobre las capacidades especiales de los gatos?
Los gatos ven más allá del espectro de luz que podemos ver nosotros. Ellos perciben la luz ultravioleta y el electromagnetismo. Eso podría explicar comportamientos extraños sobre percepciones de las que nosotros no somos conscientes (como cambios en los campos magnéticos que nos rodean, etc).
Además, es posible que su olfato sienta algún olor segregado por las glándulas, que emitan las personas cuando enferman o cuando están a punto de morir.
Y… ¿Qué es lo que no explica la ciencia?
La ciencia no es capaz de dar una explicación todavía a los fenómenos que hemos descrito, sólo especulaciones, aún sin demostrar.
El enigma es especialmente difícil de resolver para la lógica cuando existen fenómenos paranormales asociados al comportamiento del gato.
Sin duda nos queda mucho que averiguar sobre los poderes de los animales. Y seguramente nos ayudará, cuando los conozcamos mejor, a comprendernos mejor a nuestro campo espiritual.
HP. Lovecraft y los gatos
Los gatos han ejercido una poderosa influencia en la literatura y la cinematografía de terror y de misterio. H. P. Lovecraft se sentía atraído por ellos, y uno de los cuentos favoritos que escribió fue Los gatos de Ulthar, pueblo en el que se prohibió que los humanos cazasen y matasen a los gatos.
En otro post hablaremos de fantasmas de animales y, en concreto, de fantasmas de gatos. Y nos plantearemos una pregunta, ¿los gatos tienen alma?
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