¿Existen los vampiros reales?

Pocos vampiros reales están tan profundamente enlazados con la mitología del vampirismo, como el terrible caso de Elizabeth Bathory (Erzsébet Báthory, o Isabel Bathory en castellano).

Todo ocurrió en las frías noches de la Europa del Este, a finales de la edad media. En esa región fronteriza del planeta, donde Oriente y Occidente llevaban siglos enfrentados.

¿Por qué tantas leyendas de vampiros proceden de Rumanía y Hungría?

La dureza de la vida, que ha marcado el carácter de sus gentes durante generaciones, y la oscuridad de sus frondosos bosques, sus viejas montañas, los Cárpatos, hicieron que dos sádicos, Vlad Tempes (o Vlad el Empalador o Vlad Drăculea, también conocido como… Drácula) e Isabel Bathory, hayan pasado a la historia como los príncipes de las tinieblas, como los vampiros en la vida real que sucumbieron a la sed de la sangre y se arrastraron ante el Mal, para vender su alma inmoral e inmortal.

La leyenda del vampiro está profundamente arraigada en Rumanía y en el resto de la región. Incluso hoy en día, en las áreas rurales, nombrar a los Strigoi sigue causando temor. Trataremos los Strigoi en detalle en otra entrada.

¿Quién fue y qué hizo la Condesa Sangrienta?

Fue el sadismo, la falta de empatía con sus víctimas y un narcisismo violento, lo que llevó Isabel Bathory a cometer cerca de 650 crímenes terribles.

Niñas y muchachas jóvenes, campesinas indefensas y, al final, algunas nobles, fueron horriblemente torturadas para obtener su sangre, con la que Bathory se bañaba o se la bebía, con la creencia de que prolongaría su belleza en el tiempo, robándoles su juventud.

La aristócrata sanguinaria, altiva y despiadada.

Por su origen noble y la superioridad que le otorgaba la diferencia de clases, fue por lo que pudo disponer de un paraguas protector que prolongó sus horrendos crímenes, en aquella sociedad feudal, durante años.

Las muchachas campesinas no les importaban a aquellos que debían protegerlas y administrar justicia.

¿Por qué se hizo tan popular el caso de esta asesina en serie sedienta de sangre?

Siglos después de su muerte, sobre todo el romanticismo de finales del siglo XVIII y principios del XIX, colocó a Bathory en el pedestal de los vampiros sofisticados y aristocráticos. Refinados en sus formas y letales en su crueldad por la sangre.

Ella tenía todo cuanto necesitaba la leyenda: belleza, nobleza, misterio y la sangre, símbolo de la vida y la muerte, el fino hilo que une el Bien y el Mal.

Aunque Stephanie Meyer posiblemente no sea consciente, sus vampiros románticos y sofisticados de Crepúsculo proceden de una tradición que surgió con nuestra Condesa Sangrienta, mucho tiempo antes.

¿Cómo descubrieron los asesinatos de Bathory?

Porque empezaron a escasear las muchachas de los alrededores, y puso su mirada, tal vez con la ansiedad de verse envejecer, en jóvenes aristócratas y de familias adineradas.

Esas desapariciones sí importaban. Y un aristócrata rival fue elegido para comprobar las sospechas. Lo que vio en el castillo al entrar, lo horrorizó. Cuerpos mutilados y muchachas medio muertas, desangradas a diario para suministrar la sangre vital a Bathory.

¿Fue castigada la Condesa por sus crímenes?

Fue descubierta, sí, y por su desmedida ambición de sangre, juzgada y emparedada viva. Terminó muriendo sola, en su confinamiento, años después. Posiblemente a causa de la falta de luz y la humedad de la mazmorra donde había sido encerrada.

¿Fue realmente la mayor asesina en serie de mujeres de la historia?

Algunos revisionistas sostienen que fue víctima de una conspiración de los que aspiraban a quedarse con su fortuna. No les faltan argumentos.

Es cierto que la rivalidad interna en Hungría, que entonces guerreaba con el Imperio Otomano, era una constante.

Yo creo que se equivocan.

La cantidad de evidencias tan abrumadora en su juicio, innecesarias para condenarla, por su redundancia, y los cientos de testigos, hacen verosímil la historia, pues ni siquiera la inquisición necesitaba tal cantidad de pruebas para condenar por hechicería a morir en a hoguera.

Y tantos testigos, por mucho que se hubiera invertido en sobornarlos, suponían un peligro para un posible instigador de la caída en desgracia de Bathory. Alguno podría haberse retractado o confesado un supuesto soborno.

Exageradas o no las pruebas, algo cierto había en su contra, pues la nobleza siguió parapetándola tras un escudo incluso durante el juicio.

Asustómetro de Isabel Bathory

¿Cuáles eran sus víctimas preferidas?

Niñas y muchachas jóvenes, campesinas, sobre todo.

¿Cuántos crímenes cometió?

Fueron 650

¿Cuál era su motivación?

La sangre para su eterna belleza y juventud, y el sadismo.

¿Qué poder tenía?

Su pertenencia a la aristocracia medieval, y el dinero, frente a la candidez y la pobreza de sus víctimas.

¿Cuáles eran sus armas?

La belleza, la brujería y la magia negra y la magia roja, y sus fieles ayudantes, donde destacaba un tenebroso ayudante, también condenado.

¿Como protegerse?

Siendo prudente, alejándose de lugares solitarios, escuchar los rumores y desconfiar de aquellos que tienen más poder que tú (dinero, fuerza, etc) con los que estés en desventaja.

¿A qué teme?

A ser descubierta y a envejecer.

¿Con qué monstruos está emparentada?

Hombres lobo y demonios.

¿Existió realmente?

Sí, pero acompañada de leyendas que nacieron tras su muerte, pero existió, y muy probablemente cometió las atrocidades vampíricas que se le atribuyen.

¿Debes tenerles miedo a los vampiros reales?

La verdad que no te cuentan tras la historia de Isabel Bathory, la condesa sangrienta, el vampiro real.

Esto es lo más escalofriante. A ella, no. Pero… pregúntate si… ¿Existen personas con tal poder que casi son impunes? Como ella. ¿Hay personas en el mundo, hoy en día, con el deseo de hacer el Mal, atraídos por el dolor y la sangre? ¿Existen lugares, pueblos y países donde desaparecen muchachas y niños? ¿El tráfico ilegal de órganos tiene un propósito parecido al de Isabel Bathory, prolongar la vida del receptor?

Espeluznante, ¿verdad?

Consejos para protegerse de los “Bathory” actuales y de sus secuaces:

Mantente alejada de lugares poco transitados.

Desconfía de si te ofrecen algo demasiado atractivo para ser cierto, que no te ciegue la ambición.

No caigas en situaciones donde seas vulnerable respecto al poder o la fuerza de otras personas.

Asustómetro total: terrorífica.